El Día Internacional de la Danza fue instituido por el Comité Internacional de la Danza del Instituto Internacional de Teatro (ITI-UNESCO) en 1982. La fecha seleccionada, 29 de abril, fue sugerida por Piotr Gussev, en conmemoración del nacimiento de Jean Jacques Noverre, revolucionario coreógrafo francés (1727-1810).
La intención del Día Internacional de la Danza es reunir a todos los géneros dancísticos para celebrar esta manifestación artística y su universalidad, remontando todas las barreras y uniendo al mundo en aras de la paz y la amistad con un lenguaje común: la danza. La idea de conmemorar el Día Internacional de la danza fue acogida prácticamente en todo el mundo y cada año se da a conocer en esa fecha un mensaje especial firmado por alguna personalidad de renombre mundial en la danza. Este año el Día de la Danza 2009 se dedica a la danza integradora. A continuación transcribimos el mensaje oficial 2009 a cargo del bailarín y correógrafo Akram Khan.
Mensaje oficial del Día de la Danza 2009.
“Este día tan particular, el Día internacional de la danza, se dedica al único lenguaje que cada uno de nosotros en este mundo puede hablar, el lenguaje inherente a nuestros cuerpos y nuestras almas, a nuestros ancestros y a nuestros hijos.
Este día está dedicado a cada dios, gurú y abuelo que siempre nos han enseñado e inspirado.
A cada canción, cada impulso y cada momento que nos han enseñado e inspirado.
Está dedicado a cada niño que desearía poder moverse como una estrella. Y a la madre que dice, “Tú puedes hacerlo ya”.
Este día está dedicado a cada persona de no importa que creencia, color y cultura que transforme las tradiciones de su pasado en historias del presente y en sueños del futuro.
Este día está dedicado a la Danza, a su indefinida cantidad de dialectos y a su inmenso poder de expresión, de transformación, de unidad y júbilo”.
Anne Miller es una de las bailarinas con más talento que ha trabajado para Broadway.
Nacida en Texas, comenzó a bailar para ejercitar sus piernas y ayudar así a combatir el raquitismo que le afectaba de niña. Considerada una niña prodigio del baile, fué contratada a los 11 años como bailarina profesional en el “Black Cat Club” de San Francisco, donde dijo tener 18 años y no once para conseguir el trabajo.
A la edad de 13 años, la famosa productora RKO la fichó y trabajaría para ellos la mayor parte de su carrera hasta 1940, cuando pasó a trabajar con MGM filmando multitud de musicales como Un Día En Nueva York o Easter Parade.
Anne fué famosa por su velocidad al bailar tap y algunos llegaron a decir que podía realizar 500 toques por minuto.
Elegancia, talento y fuerza, Anne Miller es y será una de las mejores bailarinas de tap de todos los tiempos.
Tal día como hoy vió la luz uno de los bailarines de Tap más impresionantes que ha dado la historia.
Harold Nicholas es la mitad más joven del dúo The Nicholas Brothers, dos hermanos que revolucionaron el baile con sus números, su estilo y su forma de interpretar.
La incorporación de su técnica acrobática a su forma de bailar fué un rasgo que los caracterizó y que nunca nadie ha conseguido superar.
A la edad de tres años se sentaba junto a su hermano Fayard entre el público del Teatro de Vaudeville donde sus padres actuaban. Y tuvo la oportunidad de ver en directo actuaciones de diferentes artistas como Bill “Bojangles” Robinson. Eso fué suficiente para que se enamorara del mundo que se abria ante él, y pronto comenzaría a bailar con su hermano. Con tan solo 9 años y su hermano 16 tuvieron su primera aparición en el legendario Cotton Club de Nueva York, y el público sencillamente experimentó amor a primera vista.
A partir de ahí, su talento quiso ser visto en Broadway, musicales, nightclubs y televisión, trabajando con artistas como Fred Astaire y Gene Kelly. También se ha dedicado a enseñar a los demás, dando clases a futuras figuras como Debbie Allen. Y entre sus muchas apariciones podemos destacar más recientemente las que realizaron junto a Janet Jackson en su video Alright y junto Gregory Hines en su película Tap.
Por haber hecho historia, y por haber dedicado toda una vida a compartir su talento, aquí se queda este recuerdo para Harold.
Bailarín clásico nacido en Rusia, nombrado por muchos críticos como uno de los mejores bailarines del siglo XX.
De niño fue alentado a bailar en danzas folclóricas bashkirias, siendo un bailarín precozmente destacado. Debido a la interrupción de la vida cultural soviética causada por la Segunda Guerra Mundial, Nureyev no pudo comenzar sus estudios en una buena escuela de ballet hasta 1955, cuando fue enviado al Instituto Coreográfico de Vaganova, dependiente del Ballet Kirov en Leningrado. A pesar de su comienzo tardío, fue pronto reconocido como el bailarín con más talento que la escuela hubiera visto en muchos años.
Al cabo de dos años Nureyev ya era uno de los bailarines rusos más conocidos, en un país donde el ballet era venerado y donde se convertía a los bailarines en héroes nacionales.
Trás actuar en Paris, Rudolf ya no volvería a Rusia.
Nureyev conoció a Margot Fonteyn, la principal bailarina británica de su época, con la que tuvo una relación profesional y amistosa. Ella lo introdujo en el Royal Ballet de Londres, que se convertiría en su base de operaciones durante el resto de su carrera artística.
Tras realizar algunas incursiones en el cine, en 1983 fue nombrado director del Ballet de la Ópera de París, donde además de ejercer dedirector también continuó bailando. A pesar de su avanzada enfermedad hacia el final de su cargo, trabajó incansablemente produciendo algunas de las obras coreográficas más revolucionarias de su época.
Por todo el trabajo y el sacrificio que supone convertirse en uno de los grandes dentro de la danza clásica, y por su amor y entrega hasta el final, aquí va este homenaje para Rudy.
Liza Minnelli nació en Los Ángeles un 12 de marzo. Cantante, actriz y bailarina es hija de la actriz Judy Garland (El Mago de Oz) y del director de cine Vincente Minnelli. Con tres años, Liza Minnelli hizo su primera aparición en el cine, concretamente en la escena final del musical de 1949 In the Good Old Summertime. Con 16 años, Liza comenzó a actuar en Broadway y luego acompañaría a su madre en una serie de actuaciones.
Regresó a Broadway a los 19 años y comenzó a recibir diferentes reconocimientos a su trabajo como los premios Tony.
Su interpretación en la película El cuco estéril (The Sterile Cuckoo) le dió su primera nominación a un Premio Oscar de Hollywood. Pero fué en 1972, cuando ganó el Oscar a la mejor actriz por su papel como Sally Bowles en Cabaret, la inolvidable obra del coreógrafo y director Bob Fosse, que hoy en dia es todo un clásico y una referencia obligatoria en la historia de los musicales. Cabaret surgió cuando el cine musical ya estaba prácticamente desaparecido, e hizo que la gente se volviera a fijar en este género.
Liza se metió en un papel que pareció hecho especialmente para ella y dió vida a temas como Money, Money , Cabaret o Mein Herr, que no serían nunca olvidados.
Cyd Charisse es una de las bailarinas más importantes y con más talento que podemos encontrar en los musicales más famosos de Hollywood. Dotada para el baile desde muy joven, recibió clases de ballet y llegó a formar parte del Ballet Ruso de Sergei Diaghilev, con seudónimos como Felia Sidorova y María Istomina.
Ha protagonizado dúos preciosos e inolvidables junto a Gene Kelly y Fred Astaire. Ella ha sido, digamoslo así, la otra mitad en escenas y números que permanecen ahí pese al paso del tiempo. La calidad y el talento hace que no puedan ser olvidadas. Su obra incluye dos de las secuencias más aclamadas de la historia de los musicales: el ballet de “Broadway Melody” en Cantando bajo la lluvia y el “Girl Hunt Ballet” en Melodías de Broadway (The Band Wagon).
Cyd también nos dejo su arte en otras películas como Brigadoon, Siempre hace buen tiempo o La bella de Moscú.
En 2001 entró a formar parte del Libro Guinness de los Récords en la categoría de «Piernas más valiosas», dado que en 1952 firmó un seguro por valor de 5 millones de dólares para protegerlas. También ha aparecido en vídeos musicales como artista invitada y de lujo debemos añadir, por ejemplo I Want To Be Your Property de Blue Mercedes o Alright de Janet Jackson.
Por haber salpicado la historia del baile con su arte y su presencia y, habernos regalado algunas de las escenas más perfectas e inolvidables en los mejores musicales, aquí va este pequeño homenaje para Cyd.