Clara Barberá: «Se puede hacer una carrera sin sacar los dientes a nadie»

Nacida en 1980, Clara Barberá se fue a los 15 años a Londres para triunfar sobre las puntas. Y no tardó en conseguirlo. Llegó a ser solista del English National Ballet, de donde pasó a formar parte de la prestigiosa Rambert Dance Company, la formación dancística más antigua de Gran Bretaña. Ahora ha dejado atrás la tierra de Trisha Brown para regresar a Valencia e iniciar una nueva etapa en su carrera profesional. «Estoy en un momento de cerrar puertas y abrir otras», asegura.

-Hay que tenerlo muy claro para a los 15 años irse a Londres a estudiar danza, ¿no?
-Cuando me fui pensé que en tres meses estaría de vuelta, nunca imaginé que iba a aguantar 15 años. Logré una beca de Teatres y del Ministerio de Educación, fue duro, pero conseguí adaptarme enseguida.
-¿Tuvo vocación temprana?
-Sí, mi madre me apuntó a una escuela porque me encontraba graciosa. Y así comenzó todo. Un día me dije «esto es lo mío». Pese a tenerlo claro nunca dejé mis estudios de lado, incluso en Londres tenía una profesora privada para acabar.
-Debían de tener confianza sus padres para dejarla ir sola, ¿no?
-Me han apoyado siempre y creo que yo he respondido a esa confianza. Ahora me planteo si yo dejaría a mi hija irse sola. Sería difícil porque sé que hay que tener mucho equilibrio para no desviarse.
-¿Hay mucha rivalidad?
-Sí, pero se puede hacer una carrera sin sacar los dientes a nadie. Quizá me he perdido muchas cosas por eso, pero no me importa.
-¿Es tan dura esa profesión como nos la cuentan?
-No sabes cuánto. Ahora repaso los diarios que escribía de adolescente en Londres y me doy cuenta de que lo pasaba fatal. Tuve la suerte de no tener nunca problemas de peso, pero he visto compañeras que se sentían mal por ello. Es un mundo que te obliga a ser competitivo desde joven. Te hace fuerte de carácter y eso te curte.
-Debe de merecer mucho la pena.
-No sé explicarlo con palabras pero no hay nada como estar en el escenario. La danza crea adicción.
-Usted logró entrar en el English National Ballet.
-Sí, al principio estaba atemorizada, pero pronto me puse las pilas. Allí nadie te marca el ritmo, tienes que ser responsable tú y estar muy atenta porque en una compañía de 60 personas es muy fácil perderse.
-¿Hay que salir de Valencia para triunfar en la danza?
-La situación de ahora no tiene nada que ver con la de hace 15 años. En aquel momento no había otra opción. Cada vez que vengo me sorprendo por el cambio para mejor. La escena de danza en Valencia se ha abierto mucho. Inmaculada Gil está haciendo un gran trabajo.
-Aún así, ¿conviene salir?
-Es recomendable, no sólo profesionalmente, sino a nivel personal. Te hace crecer.
-Ha estudiado empresariales además de bailar. ¿Piensa alternar las dos profesiones?
-No, lo que he aprendido en ambas carreras quiero aplicarlo a la gestión cultural. Deseo aportar a la danza lo que yo sé, lo que he vivido. El momento que he escogido, por la crisis, no es bueno, pero el cuerpo me pedía hacer algo diferente.
-Y el cuerpo le pedía dejar un trabajo estable en la Rambert Dance Company y emprender su propio proyecto coreográfico.
-Es un trabajo diferente al que he hecho hasta ahora, más maduro, más calmado, menos producción de masa. Estaba en una compañía que cada seis semanas te exige una producción diferente. Ahora tengo más tiempo para sopesarlo todo.
-¿Es complejo vivir de la danza?
-En Londres no, se puede vivir bien. Aquí aún no conozco la situación. Me he dado un año para ver el modo en que se desarrollan las cosas.
-¿Cómo recibió la nominación a los Critic’s Circle National Dance en el apartado de artista revelación de danza contemporánea?
-No me lo esperaba porque le corresponde a gente que está en lo más alto. Al recibir la carta pensé que me querían de público en los galardones. No me lo podía creer. Aquello me llegó muy dentro.
-Es curioso que le distinguiesen como bailarina contemporánea cuando se ha dedicado principalmente al clásico, ¿no?
-Eso es lo que más me impactó, porque cuando cambié de estilo pensé que se me notaba mucho que venía del clásico y que no iba conseguir quitarme ese ‘porté’.
-¿Está dispuesta a arriesgar?
-Por supuesto. Mi carrera ha sido al revés, he empezado en escenarios grandísimos con ‘El lago de los cisnes’ y ahora me llama la atención lo que se presenta en contextos más intimistas. Me gustan los espectáculos bien hechos, me da igual que sean grandes o pequeños. Lo importante es que la propuesta sea sincera, honesta y bien elaborada.
-¿Qué le queda por bailar?
-Lo que nueva gente me proponga, quiero innovar.
-¿No echará en falta la Rambert?
-No creo, he hecho cada cosa cuando lo necesitaba.

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2 Responses to Clara Barberá: «Se puede hacer una carrera sin sacar los dientes a nadie»

  1. Carolina 23 diciembre, 2009 at 20:36 #


    Me ha encantado la entrevista. Sí señor, trabajo bien hecho, clásico o contemporáneo, pero bien hecho y mira si es contemporáneo pero hay una base clásica detrás, como en tu caso, a mi seguro que me llegará mucho más.
    Bravo Clara!

  2. carmencita 23 diciembre, 2009 at 23:48 #


    muy buena entrevista, parece mentira tan joven??? solo 15 años y la dejaron marcharse a Londres?? Desde luego es muy afortunada, aunq por supuesto todo se lo ha ganado ella sola, no le vamos a quitar el mérito, ademas por la entrevista se puede deducir que lo que ha conseguido es suyo totalmente sin pisotear a nadie.
    Lo mayor que se le puede desear esq su carrera dure muchsiiiiiiiiiiiiiiimo mas ! =)

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